TP 3 segundo cuatrimestre. Frontera Bonaerense
Llamamos Frontera Bonaerense a la línea de fortines que forman un arco alrededor de la Ciudad de Buenos Aires y que comandadas desde Luján la protegían en época colonial.
Los fortines ubicados a unos 40 km. de distancia entre sí fueron avanzadas militares en la frontera sur del Imperio español en América. Más allá de esta línea, los europeos no tenían ningún control sobre el continente, salvo alguna presencia en la costa patagónica. La conquista de la tierra en jurisdicción de Buenos Aires fue lenta, imperceptible durante todo el siglo XVII … era inútil poblar estancias, internarse en los desiertos, exponerse a las hostilidades de los indios con establecimientos permanentes.
Los fortines, con el tiempo, más que dividir a los pueblos originarios de los europeos (y criollos) fueron puntos de encuentro y fueron el origen de muchas de las ciudades vecinas a las que accedemos por la Ruta Provincial 41, camino que se formó como enlace entre los fortines.
ECONOMÍA DE BUENOS AIRES Y LUJÁN EN ÉPOCA COLONIAL
La Ciudad de Buenos Aires al ser el último puerto español en el Atlántico sur, era pequeña pero con una importancia estratégica. La economía se basaba en productos agropecuarios para la subsistencia y el comercio con otras ciudades americanas.
Luján era muy pequeña, en 1758 por cédula del Rey Fernando VI de España se crea el Cabildo y pasa a tener el estatus de Villa. Se calcula que estaba habitada por unas 5.000 personas.
El único producto exportable a Europa que tanto Buenos Aires como Luján explotaban era el CUERO de vacas.
Así es, cuando los primeros españoles llegaron a América trajeron consigo vacas, ovejas, cabras y caballos. Algunos de estos animales escaparon y se reprodujeron libremente en la extensa llanura pampeana dando origen a un ganado llamado "cimarrón", o sea sin dueño, que vagaba (y se reproducía) libremente por no tener predadores naturales.
Desde el siglo XVII, indios y españoles cazan sistemáticamente el ganado cimarrón procedente de Tucumán, el norte de la Pampa húmeda y el Paraguay. Los españoles que se atribuyen la propiedad de todo el ganado llaman “alzado” “robo” o “saqueo” al que burla su control. Pero no solo los indios se apoderan del ganado que los españoles consideran suyo: a veces se apoderan del ganado que controlan otros indios. Oficialmente, son episodios de una guerra habitual, percibidas como propias de “salvajes”. Parece contradictorio que en medio de tantas guerras, muchos indios acudan a las ciudades a trabajar en las haciendas o vender mercancías. Por otro lado, los españoles suelen contratarlos para vigilar caravanas comerciales o emprender expediciones en búsqueda de ganado o a las salinas.
ACTIVIDAD 1:
Haga el dibujo de un fortín e identifique sus partes principales: Mangrullo, empalizada, fosa, polvorín, casa del fortinero y aljibe.
ACTIVIDAD 2:
En el siguiente mapa marque la línea de fortines y en ella las ciudades vecinas de Mercedes, Navarro y Lobos.





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